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El mercado marítimo entre Asia, México y Sudamérica encontró durante abril una pausa relativa en la escalada tarifaria que marcó el primer trimestre del año. Sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad ya comenzaban a configurarse nuevas presiones de capacidad que hoy anticipan un nuevo ciclo alcista para el arranque de la Peak Season (temporada alta).
El Índice EAX, desarrollado por la empresa china Eternity Group México, cerró abril en 2 mil 761 dólares por contenedor de 40 pies (FEU) para la ruta Asia > México + Costa Oeste de Sudamérica (WCSA), una ligera disminución de 1.71% respecto a marzo. La corrección, no obstante, estuvo lejos de representar un debilitamiento estructural del mercado.
Durante el cuarto mes del año, las tarifas operaron en una banda relativamente estrecha de entre 2 mil 500 y 2 mil 900 dólares por FEU, reflejando una reducción importante en la volatilidad y una mayor estabilidad tanto en capacidad disponible como en volúmenes movilizados. El comportamiento contrastó con los fuertes movimientos registrados semanas atrás, cuando las tensiones geopolíticas y los ajustes operativos de las navieras impulsaron incrementos abruptos en distintas rutas transpacíficas y latinoamericanas.
Pero el equilibrio duró poco. Hacia la última semana de abril, los armadores comenzaron a ejecutar recortes estratégicos de capacidad ante el feriado del Día del Trabajo en China, celebrado del 1 al 5 de mayo. La reducción de espacios disponibles provocó una acumulación de carga previa al cierre temporal de operaciones, fenómeno que posteriormente detonó una presión adicional sobre la demanda una vez concluido el periodo festivo.
El resultado fue inmediato. En los primeros días de mayo, el mercado retomó una trayectoria alcista y adelantó el inicio de la temporada alta para el comercio marítimo. Las navieras comenzaron a implementar Incrementos Generales de Tarifa (GRIs) prácticamente cada semana, con ajustes de entre 500 y 1,000 dólares por FEU, en un intento por capitalizar la restricción de capacidad y fortalecer los niveles tarifarios.
No obstante, el propio reporte advierte que la sostenibilidad de estos incrementos dependerá de la capacidad real de la demanda para absorberlos en el corto plazo, especialmente en un entorno donde persisten dudas sobre el ritmo del consumo global y la evolución de las cadenas de suministro.
El análisis también pone el foco sobre la disciplina operativa que deberán mantener los embarcadores durante las próximas semanas. Entre las principales recomendaciones destaca evitar cualquier especulación logística cuando se trate de carga crítica o de alto valor, además de reservar espacios con al menos tres o cuatro semanas de anticipación para reducir riesgos financieros y operativos.
A ello se suma la necesidad de mantener precisión absoluta en la definición del Cargo Ready Date (CRD), debido a que cualquier modificación en la fecha comprometida incrementa significativamente la probabilidad de perder espacios previamente asignados por las navieras, particularmente en un entorno de capacidad restringida.
En paralelo, la capacidad global continuó expandiéndose. Datos de Alphaliner citados en el reporte muestran que durante abril ingresaron 88 mil 744 TEU (contenedores de 20 pies) de nueva capacidad al mercado marítimo mundial. La mayor incorporación provino de CMA CGM, que añadió 29 mil 254 TEU durante el mes, reforzando la tendencia de crecimiento de flota pese al actual ajuste operativo aplicado en distintas rutas.
La dinámica observada en la Costa Oeste de Sudamérica también se replicó en el corredor Asia–Costa Este de Sudamérica (ECSA), aunque con tarifas más elevadas. El Índice EAX para esta ruta cerró abril en 3 mil 093 dólares por FEU, con una disminución marginal de 1.65% frente al mes previo.
Durante abril, el mercado ECSA encontró un piso sólido cercano a los 3 mil dólares por FEU, respaldado por una capacidad semanal superior a los 60 mil TEU. Sin embargo, ese soporte cambió radicalmente al iniciar mayo, cuando las tarifas escalaron agresivamente hasta superar los 3 mil 800 dólares por FEU.
El reporte atribuye este comportamiento al éxito de las estrategias de restricción de capacidad implementadas por los armadores, consolidando así una tendencia alcista regional en el inicio del segundo trimestre del año. El movimiento también confirma que, pese al ingreso de nueva flota al mercado global, las navieras continúan utilizando la administración de capacidad como principal herramienta para sostener tarifas en las rutas de mayor demanda.
Fuente: t21
