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En el marco del panel de “Liderazgo Femenino con Impacto”, desarrollado durante la 4ª edición del Programa LIFE, Marlitt Lemus Valenzuela abordó uno de los desafíos más profundos de la industria marítimo-portuaria: transformar los paradigmas que todavía condicionan la participación de las mujeres en determinados espacios de trabajo, decisión y liderazgo.
Su presentación partió de una idea central: el liderazgo femenino no debe entenderse como una confrontación entre géneros, sino como una expresión de talento, visión y capacidad que enriquece el equilibrio y el progreso de todos.
Desde esa perspectiva, avanzar hacia una mayor participación femenina requiere trabajar sobre marcos institucionales, datos concretos y cambios culturales capaces de ampliar las oportunidades dentro del sector.
La exposición recuperó distintos instrumentos internacionales, regionales y nacionales que sostienen la agenda de igualdad. Entre ellos, el mandato de la Organización Internacional del Trabajo, el ODS 5 de Naciones Unidas, las iniciativas de la Organización Marítima Internacional para promover la participación de las mujeres en el sector marítimo, la Política Regional de Igualdad y Equidad de Género del SICA, los avances impulsados por COCATRAM y ROCRAM-CA, y los instrumentos nacionales de Guatemala orientados al desarrollo y la equidad de las mujeres.
En el ámbito portuario guatemalteco, Lemus también destacó el rol de la Comisión Portuaria Nacional, que estableció una guía operativa orientada a la sensibilización y difusión de la equidad de género en el sector. Esta referencia permite comprender que la igualdad necesita herramientas institucionales capaces de acompañar los procesos de cambio dentro de las organizaciones.
Uno de los aportes más relevantes de la presentación fue el análisis de la ocupación laboral de la mujer en los puertos de Guatemala. Según los datos compartidos, las mujeres representan el 27% del total de personas que laboran en los puertos relevados, considerando la información de EMPORNAC, Empresa Portuaria Quetzal y Chiquita.
El detalle muestra distintas realidades dentro del sistema portuario guatemalteco: en EMPORNAC, las mujeres representan el 32%; en EPQ, el 23%; y en Chiquita, el 16%. A su vez, la presentación identificó presencia femenina tanto en puestos administrativos como operativos, con 570 mujeres en áreas administrativas y 263 en funciones operativas.
Estos datos permiten observar avances concretos, pero también muestran que todavía existen brechas en la participación femenina, especialmente en áreas históricamente asociadas al trabajo masculino.
En este punto, la presentación puso el foco en uno de los mitos más instalados dentro del sector: la idea de que el puerto es solo para hombres por el esfuerzo físico que demanda la operación.
Frente a ese paradigma, Lemus compartió una afirmación contundente: “La grúa no reconoce género, reconoce capacidad; la logística no pide fuerza, pide disciplina.”
La frase sintetiza uno de los mensajes más potentes de la exposición. En un sector cada vez más técnico, coordinado y especializado, la capacidad, la disciplina y la preparación profesional se vuelven criterios más relevantes que los estereotipos tradicionalmente asociados al trabajo portuario.
La presentación también invitó a revisar cómo se construyen los roles de género desde la infancia. Lemus planteó el paradigma que educa a las niñas para ser “bonitas” y a los niños para ser “valientes”, y propuso romper esa lógica para que cada persona pueda desarrollar libremente sus cualidades, intereses y capacidades, sin quedar limitada por estereotipos sociales.
Esta mirada amplía la conversación sobre igualdad dentro de la industria marítimo-portuaria. La participación de las mujeres no empieza únicamente en los procesos de contratación, capacitación o promoción; también se vincula con las expectativas sociales que habilitan —o limitan— determinados caminos profesionales.
Uno de los casos destacados fue el de EMPORNAC, donde se ha evidenciado una transformación significativa en la presencia de mujeres profesionales dentro de equipos técnicos y administrativos. La presentación señaló que hoy ocupan roles clave en la planificación, implementación y mejora del puerto, aportando capacidad técnica, liderazgo y visión estratégica.
Este caso permite ver que el avance no pasa únicamente por sumar mujeres a determinados espacios, sino por reconocer su aporte concreto a la gestión y al fortalecimiento de la actividad portuaria.
La lectura final fue clara: romper paradigmas implica revisar los supuestos que durante años definieron qué perfiles podían ocupar ciertos roles y qué capacidades se consideraban necesarias para hacer avanzar al sector.
Desde esa mirada, la exposición de Marlitt Lemus Valenzuela dejó una idea especialmente potente para las participantes de LIFE 2026: la fuerza del puerto también es femenina.
Más info sobre el programa LIFE: https://www.prports.com/life/

