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Menos buques navegaron por el estrecho de Ormuz el viernes 26 de junio que a principios de la misma semana. El declive inició horas después de que Irán disparara contra un portacontenedores operado por Evergreen.
La Organización Marítima Internacional (OMI) suspendió temporalmente su plan voluntario para evacuar a cientos de navíos varados y a miles de tripulantes del Golfo Pérsico, después de que la nave resultara dañada en el ataque cerca del lado omaní de la vía marítima.
No obstante, al menos cuatro petroleros -incluidos tres buques cisterna gigantes (VLCC), cada uno con capacidad para transportar un máximo de 2 millones de barriles de crudo- entraron al Golfo para cargar petróleo, según mostraron los datos de seguimiento marítimo de LSEG y MarineTraffic.
Otros dos superpetroleros independientes entraron al estrecho para cargar petróleo iraní, de acuerdo a lo mostrado por los datos de envío distintos, mientras que otro petrolero salió de la vía marítima con 2 millones de barriles de crudo a través del lado omaní de Ormuz, según reveló un análisis de Kpler.
Los compradores de petróleo esperaban asegurar inventarios tras meses de interrupciones causadas por la guerra en Irán, luego de que se alcanzara un acuerdo de alto el fuego entre Washington y Teherán.
Los precios del crudo cayeron más de un 3% el viernes, encaminándose a fuertes pérdidas semanales debido a la disminución de la preocupación por el suministro, mientras que Arabia Saudita, el principal exportador, reanudó las cargas en el Golfo Pérsico, allanando el camino para una mayor oferta.
Antes de que comenzara el conflicto, el promedio diario global de navegaciones era de aproximadamente 125 buques.
Evergreen Marine declaró recientemente que una de sus naves fue alcanzado cerca de Omán por un "objeto desconocido", después de que funcionarios estadounidenses informaran a Reuters que Irán había disparado contra la unidad.
"El ataque supone un retroceso en los planes para evacuar barcos y reanudar los tránsitos por el estrecho de Ormuz, aunque todavía se puede esperar que se realicen algunos trayectos", afirmó Jakob Larsen, director de protección y seguridad de la asociación naviera Bimco.
"La situación subraya la importancia de que existan acuerdos claros e inequívocos entre EE. UU. e Irán respecto a la reanudación del tráfico marítimo a través del estrecho", añadió.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, señaló recientemente que no se podía garantizar el paso seguro por el estrecho sin una coordinación previa con Teherán.
El tráfico de buques cisterna -que incluye petroleros de crudo, productos petrolíferos y quimiqueros- alcanzó los 13 tránsitos el viernes 26 de junio en ambas direcciones, frente a los 24 del jueves 25 y los 27 navíos del miércoles 24, el nivel más alto desde antes de que comenzara el conflicto con los ataques estadounidense-israelíes contra Irán el 28 de febrero, según mostró un análisis de Kpler.
En cuanto a las navegaciones globales en ambas direcciones del estrecho, incluidos los buques de carga fraccionada (o graneleros), un análisis independiente de AXSMarine mostró 62 tránsitos el 24 de junio, la cifra diaria más alta desde que comenzó el conflicto. Eso representó el 53% del tráfico registrado el mismo día del año pasado, según señaló AXSMarine.
"El tráfico aún no se ha normalizado por completo", concluyó.

