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Los servicios de transporte marítimo de contenedores hacia el golfo Pérsico están mostrando signos de recuperación, tras las interrupciones causadas por el reciente conflicto en la zona.
Tres portacontenedores operados por Global Feeder Shipping (GFS) entraron en el golfo entre el 26 y el 28 de junio. De acuerdo con MarineTraffic, los navíos fueron los primeros de este tipo con vínculos comerciales con las principales navieras en ingresar en la región desde el inicio del conflicto.
El desarrollo fue considerado significativo, dado que el territorio es una de las principales zonas de comercio marítimo del mundo, que conecta a los principales productores de energía y puertos comerciales de la región con las rutas marítimas mundiales.
El estrecho de Ormuz, situado a la entrada del golfo Pérsico, es un punto estratégico crucial para el comercio mundial y el flujo de energía. Cualquier interrupción en la zona puede afectar los itinerarios de los buques, los costes de los seguros y el movimiento de mercancías en las cadenas de suministro regionales e internacionales.
El GFS Genesis, con una capacidad de 4350 TEU, entró en el Golfo el 26 de junio tras hacer escala en los puertos indios de Nhava Sheva y Mundra. Le siguió el GFS Precious, una nave de 3.534 TEU, el 27 de junio tras zarpar de los terminales de Sokhna y Rey Abdullah. El GFS Jade, de 2452 TEU, entró el 28 de junio tras partir de los recintos portuarios pakistaníes de Karachi y Port Qasim.
Según MarineTraffic, los buques aparecen en los itinerarios vinculados a compañías navieras como Maersk, Hapag-Lloyd y MSC, lo que sugiere que la carga destinada a las grandes navieras mundiales podría estar volviendo a circular a través de servicios de enlace en el Golfo, aunque la actividad de transporte marítimo de contenedores a gran escala aún no haya vuelto a la normalidad.
Los alimentadores o feeder son portacontenedores más pequeños que conectan puertos regionales con redes de transporte marítimo globales más grandes, transportando contenedores normalmente entre puertos regionales más pequeños y puertos centrales más grandes a los que sirven las principales navieras.
Esta nueva actividad podría reconectar tres rutas comerciales regionales —India, el Mar Rojo y Pakistán— con los servicios del Golfo Pérsico. Además, podría ofrecer una posible ruta alternativa para MSC y la carga vinculada a Gemini Cooperation, la alianza naviera entre Maersk y Hapag-Lloyd.

