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La división del territorio nacional en macro zonas está fortaleciendo el trabajo que desarrolla el Ministerio Publico para enfrentar al crimen organizado que utiliza los puertos chilenos para cometer su actividad ilícita.
La segmentación espacial permitió focalizar los esfuerzos del Estado, a través de mayores capacidades con un enfoque local que aborda la problemática del tráfico en recintos portuarios desde una perspectiva local, considerando los elementos y características particulares de las dinámicas delictuales.
Al respecto, Ignacio Castillo Val, director de la Unidad Especializada de Crimen Organizado y Drogas de la Fiscalía Nacional, explicó que "lo importante es que lo que el Estado está haciendo distinto para combatir el tráfico en nuestros puertos. Desde el punto de vista del Ministerio Público, desde que el fiscal nacional, Ángel Valencia, asumió el cargo, puso como una de sus prioridades el trabajar en los puertos para evitar el tráfico de drogas y encomendó la creación de un proyecto portuario".
En esa línea, Castillo complementó que "el proyecto portuario, lo que hizo fue dividir nuestro país en macro zonas a efectos de que un fiscal regional se hiciera cargo de cada una para darle más profesionalidad y especialidad, mejorando la coordinación inter agencial con el resto de las instituciones y poder identificar fenómenos que son distintos. Esto lo hemos visto calcadamente, el fenómeno del crimen organizado asociado el tráfico de drogas portuario en el norte, en Arica y en Iquique, es muy distinto a lo que es, por ejemplo, en Valparaíso y en San Antonio, e incluso la zona sur, es decir, Bio Bio, Los Ríos y Los Lagos, pero también es distinto a lo que es en el extremo sur".
"Entonces, lo primero fue diseñar eso. Lo segundo es ir trabajando a efectos de lograr resultados y creo que los resultados que hemos visto, sea en la Región de Valparaíso y, ahora recientemente, en la Región de Arica -donde se incautaron más de 100 toneladas de cocaína- dan muestra de que ese trabajo se está haciendo. Lo que buscamos es proteger nuestros puertos para proteger también nuestro país, un país portuario y de costa, por tanto, ese es su activo también comercial. Tenemos que fortalecerlo para cuidarlo", añadió el abogado.
En cuanto a los recursos y tecnologías disponibles para combatir la criminalidad en los puertos nacionales, el director de la unidad expresó que "siempre el crimen organizado va a buscar mecanismos para anticiparse, ganarle espacio al Estado y tener más tecnología que el Estado. Puedo hablar desde nuestro ámbito del Ministerio Público y reconozco que hemos visto un fortalecimiento importante de nuestra institucionalidad".
"Hoy tenemos el proyecto Ecoh (Equipos de Crimen Organizado y Homicidios), por ejemplo, que si bien no tiene que ver con el tema del puerto, tiene relación con el crimen organizado y, particularmente, su cara más dura con los homicidios, secuestros; pero también en los temas portuarios hemos tenido algunos recursos para poder mejorar nuestros centro de perfilamiento y, sobre todo en las instituciones, la disponibilidad y el intercambio de información también dan cuenta de que tenemos adecuados recursos", añadió.
En una mirada más amplia, Ignacio Castillo Val abordó la evolución del crimen organizado a nivel sudamericano en torno al uso de los puertos como espacio para el tráfico de drogas. Desde esa perspectiva, apuntó a la posibilidad de que la implementación del Corredor Bioceánico entre Chile, Argentina, Paraguay y Brasil sea utilizado un eje de nuevas oportunidades para la actividad ilegal.
"Las organizaciones criminales estaban muy orientadas en la parte norte de nuestro continente, básicamente en Brasil y Colombia. Nosotros también tuvimos casos importantes de tráfico a través de nuestras costas, pero básicamente porque se decía que Chile era un país de tránsito, donde de alguna manera limpiaban las rutas con nuestros puertos", sostuvo.
"Ahora, la situación del tráfico en Sudamérica ha ido cambiando, en el sentido de que la organizaciones criminales han cambiado también los puertos, porque esto es como un globo: tú lo aprietas por un lado y sale el aire por otro; eso tiene que ver con lo que pasó en Ecuador, por ejemplo, que aumentó fuertemente la violencia asociada al tráfico portuario y los riesgos que pueden también darse en Chile, a propósito del Corredor Bioceánico", afirmó el responsable de la Unidad Especializada.
Respecto al proyecto vial logístico, Castillo explicó que "por un lado, tiene una enorme ventaja desde el punto vista económico y comercial de nuestros puertos, pero ahí es donde algunos, los buenos, ven oportunidades de negocio lícito, aquellos que están al otro lado de la ley ven estos tipos de corredores y de pasos como oportunidades para poder fortalecer más su crimen organizado".
"Esto es un tema que el país lo está viendo, pero nosotros como Ministerio Público lo estamos viendo en la Región de Antofagasta. El fiscal regional tiene un compromiso muy serio con este tema, pero además también -vale la pena decirlo- la Fiscalía Supraterritorial, que es una reciente institucionalidad del Ministerio Público, también tiene una mirada respecto de ese fenómeno y va a tener un incidencia respecto a lo que ahí pasa", aseguró el director.
Fuente: Portal Portuario

