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En una nota publicada por el medio especializado Pescare y firmado por el periodista Lalo Marziotta, se destacó la puesta a punto del pesquero de arrastre BP Talismán, perteneciente a la firma Centomar S.A., el cual recuperó su operatividad tras someterse a un plan de mantenimiento integral en las instalaciones del astillero Tandanor.
Construido en Europa en 1978, la embarcación cuenta con casi cinco décadas de trayectoria dentro de la flota pesquera nacional. Con 50 metros de eslora y 10,85 metros de manga, el buque está abocado a la captura de centolla (Lithodes santolla). Desde el año 2004, además de su función comercial, se desempeña como plataforma de investigación para el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). A bordo, observadores científicos toman muestras de la estructura poblacional, miden rendimientos y evalúan dispositivos de escape para hembras y juveniles, generando los datos fundamentales para el manejo sustentable del recurso en el mar argentino.
La intervención en el astillero involucró a diversas áreas operativas para actualizar las condiciones técnicas de la nave.
En lo que respecta al sistema de gobierno y maniobra, se realizó el desmontaje, inspección y montaje de la pala y mecha del timón, junto con la medición de huelgos y la verificación de la caída de la línea de eje, además del mantenimiento preventivo de las válvulas de casco y descarga.
En materia de carenado y casco, los operarios ejecutaron el hidrojetting de la superficie, la preparación de chapa y la aplicación del esquema de pintura reglamentario. En esa misma línea, se repasaron las marcas exteriores, el nombre de la embarcación y se concretó la limpieza de los tanques de combustible.
Por el lado de calderería y protección, los equipos renovaron la aleta de rolido de estribor, trabajaron en el reemplazo y mecanizado de componentes del transductor en la barquilla, desmontaron guardacabos y renovaron los ánodos de protección catódica.
Finalmente, en el área de cadenas y ensayos de calidad, se trabajó de forma coordinada entre Syncrolift, Carenado y Control de Calidad para lavar, calibrar y pintar las cadenas de ancla, reemplazando tres largos de la cadena de estribor. En paralelo, el sector de Cobrería ejecutó pruebas neumáticas en la pala y tobera, y pruebas hidráulicas sobre el portafiltro.
Con la finalización de estas tareas de inspección y renovación, el Talismán inicia una nueva etapa de navegación, consolidando su vigencia en la pesca de altura y en la investigación científica del caladero nacional.

