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La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que las exportaciones de 209 productos agroindustriales registraron un crecimiento interanual durante el primer cuatrimestre de 2026. Los despachos de este bloque de posiciones, que representa el 72% del volumen total exportado por el sector y el 66% del ingreso de divisas del período, alcanzaron un valor de 11.318 millones de dólares sobre un total de 29,67 millones de toneladas, según las estadísticas procesadas por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios en base a datos del INDEC.
El informe oficial detalló que un conjunto de 89 productos agroalimentarios e industriales alcanzaron sus máximos volúmenes exportados de la última década. El balance comercial del cuatrimestre identificó marcados incrementos en los embarques de semillas de girasol, porotos comunes negros secos, hilados de algodón, sésamo, tabaco desvenado y manteca, duplicando en varios casos las toneladas despachadas en el mismo período del año anterior. Asimismo, economías regionales y productos tradicionales como el trigo, el limón, el aceite de girasol, la miel y la carne bovina congelada consolidaron variaciones positivas en sus saldos exportables.
El relevamiento estadístico reflejó la reincorporación de 33 productos que no habían registrado operaciones de exportación durante el primer cuatrimestre de 2025 pero que sí reportaron despachos en el transcurso de 2026, aportando un valor de 21,4 millones de dólares. Dentro de este segmento comercial se ubicaron las ventas externas de batata, grasa de cerdo, semillas de cártamo, manzana y pera seca, y carne caprina, diversificando la oferta de las cuencas productivas del interior del país hacia los mercados internacionales.
Desde el área agropecuaria nacional vincularon el desempeño exportador con la implementación de reformas estructurales orientadas a desregular el comercio exterior. Las autoridades señalaron el impacto de las medidas de reducción y eliminación de derechos de exportación, la simplificación y digitalización de trámites aduaneros y la vigencia de convenios internacionales estratégicos, destacando los acuerdos comerciales concertados entre el Mercosur y la Unión Europea, así como con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), para agilizar la inserción de la producción local en las cadenas globales de suministro.

