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El sistema portuario que opera sobre la traza fluvial argentina reúne, según la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, 79 puertos conectados a la Vía Navegable Troncal, distribuidos sobre siete provincias. La mayor densidad de infraestructura se concentra en un tramo acotado del Paraná santafesino: setenta kilómetros de costa entre las localidades de Timbúes y Arroyo Seco, donde la Bolsa de Comercio de Rosario contabiliza treinta terminales portuarias, dieciocho de las cuales despachan productos agroindustriales, según su informe con datos de 2025.

El relevamiento de infraestructura publicado por la misma entidad, correspondiente a la campaña 2018/19 y difundido en 2021, consigna veintinueve terminales, de las cuales diecinueve despachan granos, aceites o subproductos, y doce cuentan con plantas de molienda de oleaginosas en sus inmediaciones. Ese relevamiento aclara además su unidad de análisis: define a cada terminal como una unidad empresarial con instalaciones y un muelle individual de carga o descarga para buques oceánicos, y agrupa las terminales según su cercanía a un asentamiento poblacional.
Las terminales reciben carga por tres modos. Según el relevamiento citado, en un buen año de cosecha llegan al área cerca de 72 millones de toneladas de granos y derivados.
Por camión, la capacidad de descarga sumada de los distintos puertos alcanza los 17.560 vehículos diarios, equivalentes a unas 491.300 toneladas por día. La capacidad estática de estacionamiento de las playas de camiones de las terminales asciende a casi 13.700 vehículos pesados.
Por vía fluvial, trece terminales cuentan con muelles aptos para recibir barcazas. Sobre un supuesto de 330 días de operación, la entidad estima que podrían recibirse por la Hidrovía Paraná-Paraguay cerca de 42 millones de toneladas de granos y derivados.
Por ferrocarril, once terminales portuarias cuentan con accesos ferroviarios. Durante 2018 ingresaron al área 7,6 millones de toneladas de granos y derivados por ese modo, equivalentes a 160.000 vagones.

Sumando todos los medios de transporte, la capacidad teórica de descarga de las terminales portuarias del área asciende a aproximadamente 688.000 toneladas por día. Si se incorporan las plantas de procesamiento sin puerto anexo, el total llega a 745.000 toneladas diarias. Esas plantas exclusivamente de molienda tienen capacidad para recibir 29 millones de toneladas anuales, de las cuales 22,4 millones ingresarían por camión; cinco de ellas cuentan con acceso ferroviario, con una capacidad teórica de descarga de 430 vagones diarios, equivalente a unas 6,6 millones de toneladas al año.
La capacidad de almacenaje de las terminales del Gran Rosario en silos y estructuras fijas alcanza aproximadamente 6.533.500 toneladas de granos. A eso se suman 2.234.000 toneladas de subproductos, entre harinas y pellets, y 914.200 toneladas de aceites vegetales, con un total de 8.767.900 toneladas.
Sobre una capacidad de almacenaje comercial nacional en silos y estructuras fijas estimada en 61.367.850 toneladas, el área participa con el 14%. Medido contra la capacidad total del país, que incluye silos bolsa y las estructuras fijas de los productores agropecuarios, la participación de las terminales del Gran Rosario equivale al 7%.
En la zona de influencia del área se localizan veinte fábricas procesadoras de soja y girasol, doce de las cuales cuentan con instalaciones portuarias. Su capacidad teórica de procesamiento diario asciende a 165.700 toneladas, sobre un total nacional de aproximadamente 209.000 toneladas por día, lo que arroja una capacidad de procesamiento anual del orden de 54,6 millones de toneladas en el conjunto del área, sumando plantas y plantas-puerto.
El 85% de esa capacidad de molienda se encuentra en plantas con puerto anexo sobre el río Paraná, y el 15% restante en plantas exclusivamente procesadoras.
La capacidad de carga a buques del conjunto de terminales alcanza las 42.250 toneladas por hora para granos y semillas, 27.800 toneladas por hora para subproductos, 14.650 para aceites, 5.300 para biodiésel y 1.700 para glicerina refinada.
Dos parámetros condicionan qué buques pueden operar en cada terminal y con cuánta carga: la eslora máxima permitida y el calado. En el cordón portuario del área, la menor eslora máxima permitida es de 230 metros y la mayor, de 297 metros. En cuanto al calado usual de las terminales, la de mayor profundidad opera con 48 pies, equivalentes a 14,6 metros.
Con esos parámetros, la entidad calcula que el área tiene capacidad teórica para embarcar la producción nacional completa de cereales y oleaginosas, 2,7 veces la producción nacional de harina y pellets de soja y girasol, alrededor de cinco veces la de aceites y casi ocho veces la de biodiésel, tomando como referencia las estimaciones de la campaña 2018/19.
En volumen efectivamente embarcado, el informe con datos de 2025 consigna despachos de granos, harinas y aceites por 75,7 millones de toneladas desde el área, por encima de Nueva Orleans, en los Estados Unidos, con 74,8 millones de toneladas, y de Santos, en Brasil, con 60 millones.
La transferencia de carga entre embarcaciones fluviales y buques de ultramar tiene su encuadre en el artículo 2 de la Ley 24.093 de Actividades Portuarias, que incorpora al régimen a las plataformas fijas o flotantes destinadas al alijo o completamiento de cargas. El alijo es la descarga parcial de un buque; el completamiento, la operación inversa.
En el extremo sur del sistema, del lado uruguayo, esas operaciones se concentran en Nueva Palmira y en la zona de alijo y complemento de carga de Punta del Arenal, sobre el río Uruguay, bajo jurisdicción de la Administración Nacional de Puertos.