• 3 min de lectura
• 3 min de lectura

El astillero Tandanor confirmó la zarpada del buque tanque Ginga Bobcat luego de culminar de manera satisfactoria el programa de reparaciones y tareas a flote planificadas para la embarcación. La unidad naval, tipificada como un buque quimiquero y petrolero, había ingresado a las instalaciones de la planta industrial para subsanar los averías y desperfectos estructurales de diversa consideración que sufrió en distintos sectores del casco tras protagonizar un incidente de colisión durante su navegación en la hidrovía del Río Paraná.

El plan de trabajo técnico fue coordinado de forma simultánea por los distintos departamentos de la empresa de reparaciones navales. En primer término, el sector de Calderería llevó a cabo la renovación de chapas de casco y de la estructura interna localizada en las zonas del castillo y el bulbo de proa. Asimismo, los operarios mecánicos ejecutaron el reemplazo de los perfiles y soportes internos dañados en la sección de popa, interviniendo específicamente sobre el sector del gimnasio y en el espacio vacío (void space) correspondiente al cuarto de la máquina de timón.
De forma complementaria a la reconstrucción del acero, el sector de Habitabilidad procedió a la reposición completa de la aislación térmica en el área del gimnasio de popa, recubrimiento que debió ser retirado de manera previa para viabilizar las soldaduras de alta temperatura en las planchas del casco exterior. Por su parte, el área de Carenado asumió el tratamiento superficial y la aplicación de los esquemas de pintura de protección marina sobre la totalidad de las superficies de chapa nuevas que fueron reemplazadas por el personal de calderería tanto en la proa como en las bandas de popa de la embarcación.

Las maniobras de ingeniería también abarcaron la recuperación de los componentes del sistema de fondeo del buque mercante. El staff del astillero ejecutó la reparación integral del ancla de babor, maniobra que requirió el enderezado técnico de la caña principal y la renovación total de los bujes asignados al perno cruz. En consonancia con estas tareas, los caldereros procedieron al corte y recambio de la sección abollada del escobén del ancla, restituyendo la geometría original necesaria para el correcto deslizamiento de las cadenas durante las operaciones de fondeo en rada o terminales portuarias.
Hacia la fase de cierre de los trabajos a flote, el departamento de Control de Calidad de Tandanor implementó un protocolo de ensayos no destructivos para garantizar la seguridad operativa y la navegabilidad del quimiquero. Los inspectores técnicos desarrollaron evaluaciones minuciosas mediante las metodologías de líquidos penetrantes y ultrasonido sobre la totalidad de los cordones de soldadura ejecutados en las áreas críticas del casco, cumpliendo con los estándares internacionales exigidos por los inspectores de la sociedad de clasificación Nippon Kaiji Kyokai (NKK).

