• 4 min de lectura
• 4 min de lectura

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en el marco del convenio de asistencia técnica vigente con la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), oficializó la publicación del informe técnico de resultados de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO) correspondiente a la campaña agraria 2025/26. El documento, cuya coordinación nacional estuvo radicada en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Marcos Juárez bajo la conducción de Cristian Ángel Vissani, compila la carga, procesamiento estadístico y validación de datos productivos recolectados en múltiples ambientes ensayados a lo largo de las principales áreas agrícolas del territorio argentino.
La RECSO estructuró su estrategia de evaluación sobre tres macro-regiones productivas denominadas Región Norte, Región Pampeana Norte y Región Pampeana Sur, subdivididas a su vez en sub-regiones específicas delimitadas por las isoyetas de 850 mm y 950 mm, y franjas de latitud entre los 30° y los 36° de Superficie Lineal (S.L.). La conducción de las parcelas experimentales y la supervisión general estuvo a cargo de investigadores pertenecientes a diversas agencias de extensión y estaciones experimentales del INTA, tales como las de Salta, Reconquista, Roque Sáenz Peña, Corrientes, Mercedes, Quimilí, Santiago del Estero, Anguil, General Villegas, Manfredi, Oliveros, Rafaela, Paraná, Concepción del Uruguay y Balcarce, entre otras dependencias oficiales.
El desarrollo de la campaña contó con la participación de los principales criaderos y empresas semilleras del mercado biotecnológico nacional, entre las que se listan firmas como BASF, Grupo Don Mario (GDM), Nidera Seeds, Syngenta, Bioceres-Indear, Macro Seeds, Stine Seed, NK Seeds, Nord, Corteva, Santa Rosa, Southern Crop y Seedco. El procesamiento de los parámetros de calidad industrial del grano fue coordinado por las especialistas Leticia Mir y Eugenia Chialvo, mientras que el análisis de patologías y del Síndrome de la Muerte Repentina (SMR) fue liderado por Lisandro Lenzi, evaluando la incidencia de afecciones fúngicas clave como el cancro del tallo, la podredumbre de la raíz por Phytophthora sojae y la mancha ojo de rana (Cercospora sojina).
El informe de la RECSO discriminó los resultados analíticos y los índices de rendimiento relativo (IM e IT) desglosados en categorías que abarcaron desde los Grupos de Madurez (GM) III Corto hasta los segmentos VII-VIII. En el bloque de GM III Corto, se ensayaron materiales como STINE 31EC21, BRV3325SE, DM 33R22, DM 33E22 SE (utilizado como cultivar testigo) y NEO 35S23 SE, evaluándose su estabilidad fenológica en localidades de Córdoba, San Luis, Entre Ríos, Río Negro y Buenos Aires. Para el GM III Largo, las pruebas conjuntas de interacción genotipo-ambiente midieron la performance de los cultivares P38A01SE, DM 38E26 SE, 3925 E y STINE 38EF52 STS, registrando los días transcurridos hacia los estadios reproductivos R1, R5, R7 y R8, así como la altura media de la planta, el vuelco y el peso de mil semillas.
Por su parte, los segmentos de GM IV Corto y IV Largo incorporaron una base de datos más densa, traccionada por la evaluación de más de una veintena de variedades comerciales en sub-regiones estratégicas como la II-1, II-3, II-4 y II-6. El informe incluyó el desglose de los rindes promedios expresados en kilogramos por hectárea (kg/ha) bajo tratamientos de siembra óptima, temprana o tardía, complementados con gráficos de Shukla para determinar la estabilidad de los materiales frente a la variabilidad de los factores edafoclimáticos del ciclo productivo. Finalmente, el documento detalló la performance de las variedades de ciclo largo correspondientes a los Grupos V (Corto y Largo), VI (Corto y Largo) y VII-VIII, orientados predominantemente a los ambientes de la Región Norte y sectores específicos de la Región Pampeana.