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La competitividad marítima de México ya no depende únicamente de construir más muelles o ampliar canales de navegación. Hoy también pasa por agilizar las aduanas, digitalizar procesos, fortalecer la coordinación entre autoridades y empresas y responder con mayor rapidez a un comercio internacional cada vez más dinámico. En ese contexto, la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (Amanac) llega este 6 de agosto a su 39 aniversario, después de casi cuatro décadas acompañando la evolución del sistema marítimo-portuario y consolidándose como uno de los principales organismos de representación del comercio exterior mexicano.
La historia de Amanac comenzó en 1987, cuando siete agencias navieras decidieron crear un organismo capaz de representar de manera homogénea los intereses del sector en un contexto marcado por conflictos laborales, negociaciones sindicales y un comercio marítimo que comenzaba a transformarse. Lo que nació como una iniciativa empresarial terminó por convertirse en un interlocutor permanente entre la industria, las autoridades y los distintos actores del comercio exterior mexicano, una evolución que ha permitido mantener una agenda de trabajo continua a lo largo de casi cuatro décadas.
Con el paso de los años, la asociación amplió su alcance mucho más allá de la representación gremial. La saturación de puertos, los cuellos de botella en las aduanas, la inseguridad en las carreteras, la carga en abandono y la necesidad de modernizar la operación logística han colocado a Amanac como una de las organizaciones empresariales que de forma constante participa en el análisis y construcción de propuestas para mejorar la competitividad del comercio exterior mexicano.
Ese papel también se ha fortalecido mediante la colaboración con otras cámaras y asociaciones empresariales, así como con autoridades vinculadas al sector marítimo-portuario. Bajo esa visión de construir posiciones comunes, Amanac ha impulsado iniciativas para facilitar el comercio y atender problemas que afectan a toda la cadena logística, además de consolidar su presencia en organismos internacionales como la Federation of National Associations of Ship Brokers and Agents (FONASBA), la Cámara Interamericana de Asociaciones Nacionales de Agentes Marítimos (CIANAM), la Federación de Cruceros del Caribe y la Comisión Interamericana de Puertos de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Actualmente, Amanac agrupa a cerca de 70 agencias navieras que representan la gran mayoría de las escalas de buques y de la carga marítima que se moviliza por los puertos del país, una posición que la ha convertido en una de las principales voces de la industria marítima nacional y un interlocutor habitual en los temas que inciden en el desarrollo del sistema portuario mexicano.
El aniversario número 39 también coincide con el inicio de una nueva etapa institucional. La actual administración encabezada por Roberto Meillón ha planteado una agenda orientada a fortalecer el papel de la asociación mediante la profesionalización del sector, el impulso al Instituto Amanac, la adopción de nuevas herramientas tecnológicas, la certificación de procesos y una mayor participación en los temas estratégicos para la industria marítima y portuaria.
En paralelo, la organización ha promovido una mayor visibilidad para la figura del agente naviero, un eslabón indispensable para la operación del comercio marítimo, pero históricamente poco conocido fuera del sector. Entre sus principales iniciativas destaca el impulso para institucionalizar el Día del Agente Naviero, que se conmemora cada 6 de agosto, así como diversas acciones orientadas a reconocer la contribución de estos profesionales al funcionamiento de los puertos y al comercio exterior mexicano.
A casi cuatro décadas de su fundación, Amanac llega a este aniversario en un momento en que México busca fortalecer su posición en las cadenas globales de suministro mediante inversiones portuarias, procesos más ágiles y una logística más eficiente. En ese escenario, la capacidad de generar consensos entre la industria y las autoridades seguirá siendo uno de los principales activos de una asociación que ha evolucionado al mismo ritmo que el sistema marítimo nacional.

