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Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, aclararon que no han cerrado el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb e insistieron en que el bloqueo marítimo anunciado se dirige exclusivamente a las operaciones vinculadas con Arabia Saudita.
El jefe negociador hutí, Mohamed Abdulsalam, desmintió en la red social X cualquier interrupción total del paso y precisó que la medida responde al bloqueo aplicado por Riad contra Yemen y a su negativa a alcanzar un acuerdo político catalogado como justo.
Abdulsalam buscó llevar tranquilidad a las navieras internacionales al asegurar que la ruta permanece abierta. El mensaje intenta aplacar las advertencias del grupo rebelde y los crecientes temores de que Bab el-Mandeb termine restringido como el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Bab el-Mandeb es un paso marítimo clave a nivel global, ya que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico. Esta ubicación lo convierte en la puerta de entrada obligada para la ruta más corta entre Europa y Asia a través del Canal de Suez.
Las declaraciones ocurrieron cuatro días después de que los hutíes anunciaran un bloqueo naval contra Arabia Saudita. La milicia advirtió que proscribirá el paso a las naves vinculadas al reino en las aguas bajo su control, esto con la premisa que definieron como "bloqueo por bloqueo".
El anuncio marcó una fuerte escalada en el mar Rojo tras años de relativa calma entre la milicia y Riad, propiciada por la tregua de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2022.
Desde entonces, el grupo rebelde advirtió a las navieras que no transporten mercancías hacia o desde puertos saudíes, bajo amenaza de atacar las embarcaciones que infrinjan la prohibición.
La organización se atribuyó además los atentados contra dos petroleros vinculados a Arabia Saudita en la zona, entre ellos el reciente impacto al buque Encelia.

