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La principal asociación del sector cerealero ruso advirtió que los ataques ucranianos con drones contra buques y puertos de Rusia podrían paralizar los envíos de grano a través del mar Negro en un futuro cercano, lo que elevaría los precios y provocaría hambrunas en África y Medio Oriente.
Rusia, el mayor exportador de trigo del mundo, y Ucrania, también un importante actor del sector agrícola, han intensificado en las últimas semanas las agresiones mutuas contra instalaciones que movilizan alimentos y navíos comerciales en la región del mar Negro.
La Unión de Exportadores y Productores de Granos de Rusia declaró a Reuters que las consecuencias de los ataques se sentirán en numerosos países en un futuro cercano.
"Los ataques sistemáticos que comenzaron en julio podrían conducir pronto a un bloqueo total de los corredores de exportación en la cuenca del mar Negro", afirmó la gremial en un comunicado enviado a la agencia.
La organización señaló que el déficit en el suministro de trigo ruso hacia otros países durante esta temporada podría alcanzar entre 30 y 35 millones de toneladas métricas, lo que representa alrededor del 15% del comercio mundial de este cereal.
Asimismo, advirtió que no será posible cubrir este desabastecimiento mediante el incremento de exportaciones desde países alternativos.
"Las interrupciones del tráfico marítimo en el mar Negro provocadas por los ataques ucranianos contra cargueros y puertos suponen una amenaza directa para la seguridad alimentaria mundial", afirmó la organización.

