• 4 min de lectura
• 4 min de lectura

El riesgo en la navegación a menudo se atribuye a los individuos: el práctico o el capitán. Esta es una simplificación conveniente. En realidad, muchos incidentes marinos no se originan en un fallo individual, sino en la ambigüedad estructural en la toma de decisiones. Surgen en el espacio entre roles.
El practicaje se basa en una estructura dual:
Sobre el papel, esta separación es clara. En el puente, bajo presión operativa, no lo es. Durante la navegación en aguas confinadas, las decisiones son continuas, dinámicas y críticas en el tiempo. En este entorno, la autoridad rara vez se ejerce de forma aislada; se interpreta, ajusta y negocia en tiempo real.
Cuando este proceso no se hace explícito, la ambigüedad se convierte silenciosamente en parte del sistema operativo.
Presión vs. Autoridad
La presión operativa afecta la claridad de las decisiones de maneras sutiles:
Bajo estas condiciones, puede ocurrir un cambio gradual: la autoridad se asume en lugar de confirmarse activamente. El práctico puede asumir el cumplimiento. El capitán puede asumir que el control de la navegación se está gestionando activamente. El equipo del puente puede asumir que las preocupaciones ya han sido abordadas por otros.
Sin embargo, ninguna de estas suposiciones se verifica formalmente.
El Desacuerdo Silencioso
La mayoría de las averías críticas del equipo del puente no están marcadas por un conflicto abierto. Están marcadas por su ausencia. En lugar de un desacuerdo directo, hay:
Esto crea una brecha operativa silenciosa, una situación en la que múltiples individuos reconocen el riesgo emergente, pero nadie redefine explícitamente la situación o desafía decisivamente el curso de acción en desarrollo.
En la navegación de alto riesgo, la seguridad depende de una clara propiedad de las decisiones críticas:
Cuando la propiedad no está clara, la toma de decisiones se fragmenta gradualmente. Las acciones se retrasan no porque el riesgo sea invisible, sino porque la autoridad se distribuye psicológicamente entre el equipo del puente. Y la responsabilidad distribuida a menudo resulta en una intervención reducida en el momento en que más se necesita.
El Punto Crítico de Fallo
En muchos incidentes de navegación, el fallo decisivo no es una maniobra incorrecta en sí misma. Es la normalización gradual de la incertidumbre antes de que ocurra la intervención. Una etapa donde:
En este punto, tanto el práctico como el equipo del puente aún pueden creer que la situación permanece bajo control. Pero la propiedad operativa ya ha comenzado a fragmentarse.
Conclusión: El Riesgo Emerge en la Brecha
La interacción práctico-capitán no es fundamentalmente un problema de jerarquía, es un problema de claridad. El riesgo a menudo se crea no por incompetencia individual, sino por una propiedad operativa poco clara bajo presión.
Las situaciones más peligrosas a bordo no siempre son aquellas en las que nadie ve el riesgo. A menudo son las situaciones en las que varias personas lo ven, pero nadie asume plenamente la autoridad para actuar decisivamente sobre él.
Volodymyr Smirnov es un Capitán de la Marina Mercante con más de 25 años de experiencia en grandes buques oceánicos, incluyendo más de 18 años al mando con responsabilidad operativa senior. Su enfoque profesional incluye la gestión de riesgos operativos, la toma de decisiones del equipo del puente y la estrategia de navegación en aguas confinadas.
Fuente: Maritime Executive

