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El capitán y dos miembros de la tripulación de un transbordador de pasajeros que naufragó en Guyana fueron acusados de homicidio, más de una semana después del desastre que dejó 73 muertos y 30 desaparecidos.
El MV Barima, una nave de 87 años de antigüedad, se hundió el 18 de julio mientras cubría la ruta entre la capital, Georgetown, y la localidad noroccidental de Port Kaituma.
El capitán Kevin Price, de 40 años, y los tripulantes Rondell Dwayne Roberts, de 42, y Delon Granderson, de 33, comparecieron ante un tribunal de Georgetown acusados de homicidio, informó la policía.
No se les exigió declararse culpables o inocentes. Los tres hombres de mar imputados ingresaron en prisión preventiva y la audiencia se aplazó hasta el 3 de agosto.
La tragedia ha desencadenado una investigación sobre los servicios de transbordadores, operados por el Departamento de Transporte y Puertos del Ministerio de Obras Públicas de Guyana.
El presidente guyanés, Irfaan Ali, anunció la creación de una comisión de investigación sobre el accidente. Además, las autoridades informaron que 76 pasajeros y tripulantes fueron rescatados del MV Barima, pero se estima que había 179 personas a bordo al momento del naufragio.
Tras el accidente, el primer ministro guyanés, Mark Phillips, declaró que dos miembros de la tripulación, entre ellos el capitán, dieron positivo por marihuana.
La autoridad añadió que muchas de las personas a bordo no figuraban en el manifiesto de pasajeros de la nave, aunque precisó que el navío había sido declarado apto para la navegación y cumplía con su programa de mantenimiento.

