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El moll de Andalusia del Port de Tarragona ha despedido en la última semana las dos grandes grúas Super Post-Panamax de DP World que quedaban en una operativa de alta complejidad realizada durante cuatro semanas. Con este movimiento, ya hay vía libre para preparar la llegada de la joint-venture entre PTP y Cosco que debe gestionar este espacio destinado a contenedores y carga general.
Entre 25 y 30 personas han trabajado durante más de 30 días en el Muelle de Andalucía para llevar a cabo la retirada de las dos grúas Ship-to-Shore (STS). La operativa ha sido coordinada por Wagenborg Towage Iberica SLU como contratista principal.
Con un peso aproximado de 1.350 toneladas por grúa, los trabajos se iniciaron el 28 de abril con las tareas de preparación y refuerzo estructural. La fase de carga, ejecutada mediante vehículos modulares autopropulsados (SPMT), se llevó a cabo entre el 18 y el 20 de mayo. La plataforma salió de las instalaciones tarraconenses el pasado sábado 6 de junio a bordo de la barcaza Wagenborg Barge 11, de 122 metros de eslora, remolcada por el buque VB Brent, una vez confirmadas las condiciones meteorológicas de seguridad.
Para garantizar la seguridad de la operativa, el Port de Tarragona aplicó restricciones totales de navegación de 6 horas durante cada maniobra de carga, acompañadas de estrictos protocolos de prevención de riesgos y de protección del medio marino.
El Port de Tarragona se prepara para escribir un nuevo capítulo de su historia. La joint-venture formada por operadores de los grupos Cosco y PTP se ha adjudicado la gestión de la nueva terminal polivalente.
La nueva terminal ocupará una superficie mínima de 226.109 m², ampliable hasta los 452.218 m² según el proyecto que se desarrolle. La instalación está pensada para mover mercancías de alto valor, como contenedores, vehículos o cargas especiales, y deberá alcanzar un mínimo de 125.000 TEU anuales a partir de 2031. El objetivo es atraer actividad logística de calidad y generar puestos de trabajo cualificados.
Este proyecto es un paso clave en la estrategia del Port de Tarragona para diversificar su actividad y reforzar su papel como hub logístico intermodal, competitivo y sostenible. La Autoridad Portuaria ha encontrado en esta joint-venture un operador global con capacidad tractora real, visión a largo plazo y alineado con la estrategia del Port, basada en la diversificación de tráficos, el impulso del ferrocarril como eje estructural de conexión con el hinterland y Europa, y la evolución hacia un puerto 4.0 sustentado en la transición verde, la innovación y la digitalización. La nueva terminal se integrará en un sistema intermodal robusto que incluye la terminal ferroviaria de La Boella, el puerto seco de Guadalajara-Marchamalo y la Zona de Actividades Logísticas.
Fuente: portalportuario

