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El Puerto de Tarragona movió 12,7 millones de toneladas entre enero y mayo de 2026, un incremento interanual del 6%. Con ese resultado, conserva el séptimo puesto del ranking nacional, por detrás de Bilbao y por delante de Huelva.
Gestionado por la Autoridad Portuaria de Tarragona, el puerto funciona como plataforma logística del polo petroquímico del sur de Europa, emplazado junto al recinto portuario: los graneles líquidos concentran más del 60% de su tráfico total. Es, además, un actor relevante en productos agroalimentarios, con el 18% del tráfico nacional de graneles de este tipo y el 25% del tráfico de cereales, según datos de Puertos del Estado.
El avance estuvo sostenido por los graneles sólidos, que aumentaron un 9,2%, y por los graneles líquidos —principal segmento del puerto—, con un crecimiento del 6,5%. La mercancía general fue la excepción, con una caída del 5,5%, si bien representa una porción menor del tráfico total.

El tráfico de contenedores aumentó un 7%, aunque sobre un volumen acotado dentro del total del puerto. El tráfico ro-ro retrocedió un 8,4% y la cantidad de buques recibidos avanzó un 2,3%. El movimiento de pasajeros registró el mayor incremento entre los indicadores del puerto, con un alza del 13,5%.
Tarragona se sitúa por detrás de Bilbao, sexto con 14,5 millones de toneladas, y por delante de Huelva, octava con 11,9 millones.

El tráfico mensual de 2026 superó al de 2025 en los cinco meses del período, con la diferencia más pronunciada en mayo, cuando el puerto movió cerca de 2,5 millones de toneladas frente a 2,1 millones un año atrás.


