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El Puerto de Concepción del Uruguay culminó las tareas de carga del buque ultramarino Kibo, el cual embarcó 19.600 toneladas de troncos de pino y eucalipto con destino al puerto de Kandla, en la India. La operación, realizada por la firma Urcel Argentina, completó un 70% de la capacidad del carguero en la terminal uruguayense antes de su partida hacia el puerto de Ibicuy, donde completará un volumen total de 33.000 toneladas.
El movimiento se sumó al registro del buque Eco Crossfire, que diez días antes despachó 12.000 toneladas de harina de soja no transgénica (no GMO) con rumbo a Dinamarca. Esta última operatoria fue llevada a cabo de forma conjunta por la firma Entre Ríos Crushing, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y la cooperativa danesa DLG.
Con estas actuaciones, la estación marítima se posiciona como el principal nodo argentino para la exportación de madera a granel y como el único puerto nacional que realiza embarques de harina de soja no transgénica hacia el mercado europeo, un segmento comercial que exige altos estándares en la cadena logística y de calidad.

Las autoridades destacaron la reducción en los tiempos de respuesta logística en los muelles 14, 15 y 16. A pesar de las demoras ocasionadas por condiciones climáticas adversas, el Kibo completó la carga de sus bodegas en dos días y medio, mientras que el embarque de harina de soja se ejecutó en 48 horas.
El presidente del Ente Puerto Concepción del Uruguay (EAPCU), Marcos Di Giuseppe, señaló que la incorporación de nuevas superficies de acopio y las mejoras en la infraestructura han incrementado el interés de sectores exportadores para sumar rubros como arroz, alimento balanceado y harinas hacia destinos en el Caribe, Asia y Europa.
En lo que va del año 2026, la terminal entrerriana contabiliza diez embarques completados y proyecta una cantidad similar para los próximos meses. Desde el ente portuario indicaron que cada operativa moviliza a cerca de 400 trabajadores directos —entre personal de estiba, maquinistas, guincheros, agencias marítimas, despachantes y personal de Senasa, Aduana y Prefectura Naval—, además de dinamizar el empleo indirecto en el transporte y las cadenas productivas regionales.


