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El Gobierno de Río Negro dio un paso clave en el diseño de la futura “Ruta de las Arenas”, la obra vial proyectada para optimizar la logística del transporte pesado hacia el corazón productivo de Vaca Muerta. Según un informe técnico preliminar revelado por los periodistas Mara Diaz y Néstor Pérez en el Diario RÍO NEGRO, la Provincia analiza un trazado de 119 kilómetros que conectará la intersección de la Ruta Provincial 6 en General Roca con la Ruta Provincial 17, en las inmediaciones de Añelo.
La iniciativa apunta a dar respuesta al fuerte cuello de botella que genera el tráfico pesado en la región. Actualmente, los camiones que transportan insumos desde las canteras rionegrinas hasta Añelo deben recorrer un circuito de unos 140 kilómetros que combina las rutas provinciales 6, 7 y 17 con las rutas nacionales 22 y 151, generando constantes demoras y un severo colapso vehicular.
Para evitar el tránsito por cascos urbanos, la nueva traza correrá por las bardas ubicadas al norte del lago Pellegrini y aprovechará las franjas de servidumbre ya consolidadas de los trazados del oleoducto de Oldelval y del gasoducto Neuba.
El estudio técnico preliminar divide la construcción del corredor en dos tramos diferenciados:
Primer tramo (95 km): Se extiende entre General Roca y la Ruta Provincial 8. Atraviesa un terreno topográficamente llano y de escasas pendientes, lo que facilitará los trabajos de enripiado y nivelación.
Segundo tramo (24,2 km): Une la Ruta Provincial 8 con la Ruta Provincial 17. Corre de manera paralela al oleoducto de Oldelval y plantea los mayores desafíos de ingeniería, debiendo cruzar el cañadón El Nene para salvar un desnivel de 35 metros con pendientes del 5%, además de sortear el cruce sobre un ducto en el sector de la planta de Shell.
En términos de movimiento de suelos, las estimaciones iniciales contemplan la limpieza de 1,19 millones de metros cuadrados, más de un millón de metros cúbicos de desmonte, 546.000 metros cúbicos de terraplén y la colocación de aproximadamente 500.000 metros cúbicos de calzada enripiada. Aunque el presupuesto final dependerá de la culminación del proyecto ejecutivo, estimaciones oficiales previas ubican la inversión necesaria en torno a los 150 millones de dólares.

En diálogo con el matutino patagónico, la secretaria de Energía y Ambiente de Río Negro, Andrea Confini, destacó el valor operativo de la obra al señalar que permitirá "despegarse de las zonas urbanas y sacar de la ecuación el gran cuello de botella que hoy es el puente", posibilitando una llegada directa a la zona núcleo de la Cuenca Neuquina sin cruzar el río.
El desarrollo de este camino se complementa con la estrategia provincial de utilizar el puerto de San Antonio Este como nodo de ingreso marítimo para las arenas de fractura. Según las autoridades de la cartera energética, la combinación del transporte portuario con un corredor vial directo reduce significativamente los costos logísticos, un factor determinante para la competitividad de las operaciones no convencionales.
Actualmente, la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro trabaja junto con empresas del sector privado en la consolidación del proyecto ejecutivo. Las siguientes fases incluirán los estudios definitivos de suelo, hidrología, impacto ambiental y análisis de tránsito, instancias indispensables para fijar el costo final y definir la modalidad de financiamiento de la obra.

