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Los contratos de soja operados en la Bolsa de Chicago consolidaron una severa tendencia contractiva al registrar su quinta rueda consecutiva con variaciones de signo negativo. La persistente ola de ventas y liquidación de posiciones técnicas fue traccionada de forma directa por el accionar de los fondos especulativos de inversión, una dinámica comercial que arrastró por igual a las cotizaciones de los subproductos del complejo, como el aceite y la harina de la oleaginosa.
El panorama de descompresión en los valores internacionales se acentuó debido a la confluencia de factores climáticos y de demanda global:
Condiciones ambientales: El cinturón sojero y maicero de los Estados Unidos transita el tramo final de la siembra correspondiente a la campaña 2026/2027 bajo un escenario de óptimas condiciones climáticas operativas, lo que apuntala las proyecciones de un desarrollo inicial favorable para los cultivos implantados.
Ausencia de demanda china: El mercado de granos norteamericano continúa manifestando una marcada parálisis ante la falta de concreción de nuevas compras de poroto de soja por parte de la República Popular China. Los analistas del sector destacaron el impacto negativo que genera la ausencia de novedades en torno a los millonarios compromisos de adquisición que la Casa Blanca había promocionado tras la visita de la administración de Donald Trump al gigante asiático.
De acuerdo con los reportes de mercado provistos por la firma corredora Granar, los retrocesos de precios verificados en la plaza de Chicago afectaron con especial brusquedad a las posiciones de corto y mediano plazo:
La posición julio registró durante la jornada de hoy una merma neta de USD 9,00 por tonelada, cerrando sus operaciones en un valor de 415,02 dólares. En perspectiva, este mismo contrato cotizaba el viernes anterior a USD 436,06 por tonelada, completando una pérdida agregada de USD 21,04 en el lapso de las últimas cinco ruedas comerciales. En paralelo, el contrato agosto finalizó la rueda con una retracción diaria de USD 9,46 por tonelada, fijando su precio de cierre en los 416,12 dólares frente a los USD 437,34 que ostentaba al cierre de la semana previa, totalizando una caída acumulada de USD 21,22 por tonelada.
Foto. Infocampo
El flujo de negocios en el mercado físico e internacional sumó presiones ante el recrudecimiento de las rispideces comerciales promovidas desde Washington. La oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos, conducida por Jamieson Greer, elaboró un documento que evalúa la aplicación de aranceles de importación adicionales a un bloque de 60 países y socios comerciales, bajo el argumento de presuntos incumplimientos y falta de ejecución de normativas relativas al trabajo forzoso, invocando para dicho fin la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
La propuesta oficial norteamericana, cuya viabilidad técnica se someterá a debate en una audiencia pública fijada para el 7 del próximo mes, prevé el establecimiento de recargos aduaneros de hasta el 12,5% para naciones como China, el Reino Unido, Japón, Australia y Brasil. En el caso de los bloques y socios comerciales integrados por la Unión Europea, México, Canadá y la Argentina, el esquema impositivo proyectado contempla un gravamen adicional del 10% sobre las exportaciones dirigidas a la economía estadounidense. El escenario de fricción interrumpe la fluidez de las negociaciones, en un contexto donde China había preanunciado un plan de inversión anual de al menos 17.000 millones de dólares para el período 2026/2028 en diversos segmentos comerciales, excluyendo expresamente de ese monto los compromisos previos asumidos para la compra de soja.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: La Nacion | Campo

