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El Comité Evaluador de Proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) otorgó la aprobación oficial para la construcción del Gasoducto Dedicado Tratayén-San Antonio. El proyecto de infraestructura energética, capitaneado por la empresa San Matías Pipeline y respaldado corporativamente por Southern Energy (SESA), demandará un desembolso de capital estimado en 1.300 millones de dólares, marcando un avance institucional que despeja las autorizaciones para el plan de exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
La calificación positiva bajo el paraguas legal del RIGI busca desactivar el principal cuello de botella operativo que afecta actualmente al segmento del midstream en la cuenca neuquina. Si bien las operadoras hidrocarburíferas extraen volúmenes récord de gas no convencional desde la roca madre de Vaca Muerta, la capacidad de transporte instalada condiciona el salto productivo a gran escala. De este modo, el nuevo marco normativo garantiza las condiciones de previsibilidad aduanera, fiscal y cambiaria requeridas por las entidades financieras internacionales para apalancar infraestructuras de esta envergadura, con miras a posicionar al país como un nuevo proveedor global de energía y dinamizar la actividad económica de la región patagónica.
Foto. Diario Neuquino
El aval técnico coincide con la realización de la audiencia pública en la localidad rionegrina de San Antonio Oeste, donde se debatió el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) confeccionado por la consultora Serman y Asociados. El diseño de la línea proyecta una traza de 472,5 kilómetros de longitud total que correrá en paralelo al oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) durante gran parte de su recorrido, dividiéndose en dos tramos interprovinciales:
Tramo Neuquén: Contempla una extensión de 29 kilómetros en suelo neuquino desde el nodo de Tratayén.
Tramo Río Negro: Abarca un desarrollo de 443,5 kilómetros a lo largo del territorio rionegrino hasta alcanzar la costa atlántica.
El ducto será construido con caños de acero al carbono de 36 pulgadas de diámetro y tendrá una capacidad de transporte neta de 28 millones de metros cúbicos diarios (MMSMCD). Con el fin de resguardar la seguridad del sistema, los equipos técnicos ordenarán el soterramiento de la línea a casi un metro de profundidad.
Para impulsar el fluido a través de la estepa patagónica y elevar la presión hasta los 98 kg/cm²g, la ingeniería del proyecto contempla la edificación de la Planta Compresora Allen, una instalación intermedia que funcionará equipada con turbinas a gas en un predio de 260 por 140 metros. El punto de mayor complejidad ambiental y constructiva se localizará en el cruce del río Negro, a la altura de la localidad de Chelforó. En dicho sector, la contratista ejecutará una maniobra de perforación horizontal dirigida para sortear los 240 metros de ancho del cauce hídrico, posicionando el caño a dos metros por debajo del lecho fluvial sin alterar la superficie del ecosistema.
El cronograma oficial estipula el inicio de las tareas civiles para el transcurso del presente mes de junio, fijando un plazo de ejecución de dos años para la culminación de las obras. La etapa constructiva requerirá la contratación de 1.500 operarios en total, distribuyéndose en 1.100 puestos destinados al tendido de la línea y 400 cupos para el montaje de la planta de compresión.
Una vez operativo, el insumo transportado desde Neuquén llegará a San Antonio Oeste, donde una Estación de Medición (EMED) transferirá las moléculas hacia los sistemas de SESA. Desde allí, el gas se bombeará a las unidades flotantes de licuefacción (FLNG) ancladas en el Golfo San Matías: el buque "Hilli Episeyo" —operado en conjunto por PAE y Golar— iniciará los procesos de licuefacción, al que se acoplará posteriormente la unidad MKII de Southern Energy para duplicar los despachos hacia los mercados de ultramar.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Cristian Navazo - Más Energía

