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El manejo del cultivo durante la etapa de llenado de granos resulta clave no solo para la definición del rendimiento, sino también para la composición química y la calidad nutricional de la soja. Así lo demostró una investigación realizada conjuntamente por especialistas del INTA, del CONICET y del instituto brasileño Embrapa Soja, quienes cuantificaron el impacto de distintos niveles y momentos de defoliación sobre los atributos industriales y nutracéuticos del grano en los diferentes estratos del canopeo (superior, medio e inferior).
La especialista en Ecofisiología Vegetal del INTA-CONICET Córdoba, Constanza Carrera, explicó que durante la fase de llenado, la capacidad de la fuente fotosintética para generar fotoasimilados es determinante. El estudio evidenció que reducciones del área foliar a nivel de planta entera afectaron de manera uniforme a todos los estratos de la planta, provocando reducciones en el peso de los granos y en el contenido de sus componentes químicos.

Entre las principales conclusiones del trabajo se destaca que los componentes de la soja responden con diferente sensibilidad ante la pérdida de área foliar:
Desde el punto de vista agronómico, los autores remarcan la necesidad de proteger el área foliar frente a eventos de defoliación provocados por plagas de insectos, enfermedades o adversidades climáticas como el granizo en las fases avanzadas del cultivo, garantizando así los estándares requeridos por la industria aceitera y alimentaria.
Por su relevancia científica y aplicabilidad productiva, la investigación fue galardonada con el premio al mejor trabajo en la categoría profesional durante el X Congreso Brasileño de Soja y Mercosoja, realizado en la ciudad de Campinas, Brasil, compitiendo entre 321 trabajos presentados.

