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De acuerdo con el Informe Agronómico N° 851 elaborado por la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) a partir de datos recolectados a comienzos de julio, la provincia de Santiago del Estero encamina un cierre de ciclo altamente positivo para sus cultivos de verano. A pesar de leves reajustes a la baja realizados a medida que avanzaron las máquinas, la soja alcanzará una producción récord de 5,02 millones de toneladas, posicionando al rendimiento promedio (34,3 qq/ha) como el segundo más elevado de la serie histórica local, solo por detrás de la campaña 2018/19.

El relevamiento de la entidad cordobesa ofreció un panorama detallado del comportamiento de las distintas especies estivales en territorio santagueño:
En el caso de la soja, las labores de trilla alcanzaron un avance del 98%, dándose prácticamente por finalizadas. Los picos de rendimiento, cercanos a los 40 qq/ha, se registraron en los departamentos de Quimilí, Tinajerayoj y Pueblo Pablo Torelo, mientras que en la franja de Bandera y Guardia Escolta se ubicaron en torno a los 20 qq/ha.
Respecto al maíz, la producción proyectada se ubica en 3,44 millones de toneladas, cifra que más que duplica lo obtenido en el ciclo 2024/25 (+174%), aunque se mantiene un 8% por debajo del promedio histórico provincial. El avance de cosecha registra un retraso significativo (32% recolectado) en comparación con las medias históricas. Los mejores rindes se ubicaron en Tomás Young y Bandera (75-80 qq/ha), en tanto que las cotizaciones más bajas (40-45 qq/ha) se relevaron en Sachayoj, Quimilí y Colonia Alpina.
En relación con el sorgo, el volumen estimado alcanzará las 89.800 toneladas (-12% interanual). El avance de trilla ronda el 90%, observándose demoras puntuales en la zona de Roversi por alta humedad en grano.
En cuanto al girasol, con la recolección 100% finalizada, la producción escaló a 283.500 toneladas (+419% respecto a la campaña previa).

En términos globales, la superficie sembrada con cultivos estivales en la provincia totalizó 2,30 millones de hectáreas, de las cuales 2,19 millones resultaron cosechables. Entre todas las especies estivales, Santiago del Estero aportará una producción acumulada de 8,84 millones de toneladas.
A nivel de superficie y volumen por grano, la soja lideró el ciclo con 1,49 millones de hectáreas sembradas, 1,46 millones cosechables y un rinde promedio de 34,3 qq/ha que aportó 5,02 millones de toneladas (+95% interanual).
El maíz ocupó 608.900 hectáreas sembradas (555.000 cosechables), logrando un rinde medio de 62,1 qq/ha y 3,44 millones de toneladas producidas (+174% interanual), con un avance de trilla del 32%.
El girasol alcanzó 159.900 hectáreas sembradas (152.000 cosechables), con un rinde de 18,6 qq/ha y 283.500 toneladas (+419% interanual) y cosecha completa.
Por último, el sorgo cubrió 38.500 hectáreas (27.900 cosechables), alcanzando un rinde medio de 32,1 qq/ha y 89.800 toneladas (-12% interanual), con un avance de cosecha del 90%.
El informe destaca que los excesos de lluvias registrados durante junio en departamentos del sur como Aguirre, Ojo de Agua y Guasayán generaron episodios de anegamiento y falta de piso. Esta situación retrasó el ingreso de las cosechadoras en sectores puntuales como Tomás Young y Bandera, donde quedaron lotes anegados pendientes de trilla.
De cara a la próxima campaña agrícola, el monitoreo sobre la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) reveló una disminución generalizada de capturas, si bien la presencia del insecto vector continúa siendo elevada en el NOA y NEA. Se reportó la presencia de achaparramiento en lotes maiceros tardíos de Quimilí, Pozo Betbeder, Rapelli y Sachayoj, por lo que la Red Nacional de Monitoreo instó a controlar estrictamente los maíces guachos o "voluntarios" para evitar que funcionen como puente verde entre campañas.

