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Los resultados de una red de ensayos de nutrición conducidos en lotes de producción comercial en distintas regiones trigueras del país mostraron que las estrategias de fertilización más intensivas permiten incrementar los rendimientos del trigo entre un 25% y un 62% por encima del testigo sin fertilización, mejorar la calidad del grano y aumentar la eficiencia en el uso del agua.
El trabajo, desarrollado por investigadores de Fertilizar AC y la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), evaluó 20 casos (n=20) en ambientes semiáridos y subhúmedos bajo siembra directa, sin riego ni pastoreo. Los ensayos forman parte de una red de largo plazo, en la que las estrategias de nutrición se sostienen en las mismas franjas a lo largo de las campañas para evaluar efectos acumulativos.
Se compararon cuatro estrategias de fertilización. El testigo no recibió ningún nutriente. El tratamiento frecuente representó el manejo habitual de la zona, con dosis de nitrógeno (N) de entre 30 y 95 kg/ha, fósforo (P) de 9 a 18 kg/ha, azufre (S) de 0 a 10 kg/ha y zinc (Zn) de 0 a 0,5 kg/ha. El tratamiento mejorado incorporó una mayor provisión de nutrientes ajustada a criterios técnicos y económicos por ambiente, con N de 45 a 150 kg/ha, P de 11 a 36 kg/ha, S de 0 a 17 kg/ha y Zn de 0 a 1 kg/ha. El tratamiento completo contempló las dosis más altas de los nutrientes más relevantes —N, P y S— más el micronutriente más limitante en cada sitio, con N de 45 a 220 kg/ha, P de 20 a 46 kg/ha, S de 0 a 25 kg/ha y Zn de 0 a 2 kg/ha.
Fuente. Fertilizar
Los rendimientos promedio por tratamiento evidenciaron diferencias estadísticamente significativas. El testigo promedió 2.838 kg/ha, el frecuente 3.575 kg/ha, el mejorado 3.908 kg/ha y el completo 4.498 kg/ha. En términos relativos, los incrementos respecto al testigo oscilaron entre el 25% y el 62%, con diferencias significativas entre todos los tratamientos (p<0,0001).
En relación a la calidad, los tratamientos con mayor provisión de nitrógeno mostraron incrementos en la concentración de proteína, confirmando el rol del nitrógeno en la definición de este parámetro. El testigo registró un 12,39% de proteína, mientras que el tratamiento completo alcanzó un 12,24%. Sin embargo, otros nutrientes como el fósforo y el potasio disminuyeron su concentración en grano en el tratamiento completo como consecuencia de la dilución en mayores rendimientos. El azufre, en cambio, mostró una leve suba al pasar del 0,10% en el testigo al 0,11% en el tratamiento completo.
La eficiencia en el uso del agua (EUA), estimada como la producción de grano por milímetro de agua precipitado, se vio favorecida por la mejora en la nutrición del cultivo, con diferencias significativas entre tratamientos (p<0,05). A medida que se incrementó la disponibilidad de nutrientes, se observó una mayor producción de grano por unidad de agua consumida, de manera consistente a lo largo de todas las estrategias de fertilización evaluadas.
Fuente. Fertilizar
Los autores señalaron que los resultados evidencian una respuesta consistente del cultivo de trigo a la intensificación de la nutrición, con una brecha de rendimiento importante entre el manejo frecuente y el tratamiento completo. Indicaron además que una nutrición balanceada permite transformar de manera más eficiente el agua consumida en biomasa y rendimiento, y que la intensificación de la nutrición en trigo constituye una herramienta para aumentar la productividad, mejorar la calidad del grano y optimizar el uso de los recursos.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Fertilizar

