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La campaña de soja 2025/26 llegó a su fin con resultados que, en términos de rendimiento, se ubican por encima tanto del ciclo previo como del promedio histórico. Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires al 7 de julio de 2026, la producción acumulada totalizó 50,1 millones de toneladas sobre una superficie cosechable de casi 16 millones de hectáreas, con escasos lotes remanentes en el sudeste bonaerense que no modifican la estimación nacional.
El rendimiento medio nacional alcanzó los 31,3 qq/Ha, un 5% por encima de la campaña 2024/25 y un 21% superior al promedio de las últimas cinco campañas. La producción total resultó, sin embargo, un 0,4% inferior a la del ciclo previo, como consecuencia de una reducción del área sembrada.
Las mayores novedades en términos de productividad se registraron en zonas que históricamente no lideran los rankings de rendimiento. El NOA y el Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires alcanzaron récords para la serie PAS, destacándose esta última tanto en soja de primera como de segunda ocupación. En ambos casos, las precipitaciones acompañaron adecuadamente al cultivo durante los momentos críticos del ciclo.

Los Núcleos Norte y Sur, que concentran las zonas de mayor productividad del país, registraron rendimientos levemente superiores a sus promedios históricos, con casos puntuales que alcanzaron los 55 qq/Ha. Estas zonas aportaron los mayores volúmenes de producción de la campaña, con el Núcleo Sur totalizando 7,4 MTn y el Núcleo Norte 6,9 MTn.
En contraste con el resto del país, el sudeste bonaerense presentó rendimientos por debajo de la media histórica. Esta zona, que registró excesos hídricos durante la campaña, fue la única región con desempeño negativo en términos comparativos, con un rendimiento de 17,5 qq/Ha frente a promedios históricos superiores.

Los datos del informe reflejan una diferencia significativa entre los planteos de primera y segunda ocupación a nivel nacional. Los lotes de primera ocupación concluyeron con un rendimiento de 34 qq/Ha, mientras que los de segunda promediaron 25,7 qq/Ha, una brecha de más de 8 qq/Ha que refleja el impacto de las fechas de siembra sobre el potencial productivo del cultivo.

