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El sorgo granífero regresó a su escala histórica dentro de la rotación agrícola argentina durante el ciclo 2025/26. De acuerdo con un análisis técnico elaborado por los especialistas Tomás Rodríguez Zurro y Patricia Bergero en base a datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la superficie sembrada a nivel nacional se contrajo a 0,76 millones de hectáreas, lo que representa un retroceso del 29% en comparación con el millón de hectáreas alcanzado en la campaña anterior.
Esta readecuación del área responde directamente a la normalización de la siembra de maíz. Durante la campaña 2024/25, el temor de los productores frente al impacto del complejo del achaparramiento provocado por la chicharrita (Spiroplasma) derivó en un fuerte recorte de los lotes maiceros que benefició al sorgo. Con la moderación de la plaga para el presente ciclo, el maíz recuperó terreno y el sorgo devolvió el área ganada. Sin embargo, la menor superficie implantada no se trasladó linealmente al volumen final, ya que una sensible mejora en los rindes promedio contuvo la caída de la producción, estimándose la cosecha en 2,48 millones de toneladas (-16% interanual).

El balance territorial muestra que el núcleo del sorgo se encuentra concentrado en la zona centro-norte del país, ganando relevancia en delegaciones oficiales específicas como San Francisco, Rafaela, Chaco (Charata y Presidencia Roque Sáenz Peña), Santiago del Estero (Quimilí y capital) y Avellaneda.
El desempeño productivo por zonas se estructuró de la siguiente manera:
Considerando una superficie estimada no cosechada de 176.000 hectáreas, la oferta total disponible del grano para el presente año comercial se sitúa en 2,9 millones de toneladas, traccionada fundamentalmente hacia el centro del país por la ubicación estratégica de los puertos fluviales del Paraná.

Por el lado del consumo del grano, el informe de los analistas proyecta que 1,2 millones de toneladas serán absorbidas por el mercado interno, destinándose a la elaboración de alimentos balanceados, consumo animal directo y reserva de semillas para la próxima campaña.
En lo que respecta al frente externo, el saldo exportable se ajustó en un 16% en línea con la menor oferta física, proyectándose despachos por 1,24 millones de toneladas frente a las 1,47 millones de toneladas del ciclo 2024/25. La logística comercial prevé que unas 500.000 toneladas provenientes del Norte se trasladen por vía terrestre a través de las rutas 34 y 11 hacia las terminales portuarias del Gran Rosario, mientras que la Región Central proveerá las restantes 700.000 toneladas destinadas a ultramar.
A pesar de la baja en los volúmenes totales a despachar, el valor total proyectado de las exportaciones para la campaña 2025/26 se ubicará en 300 millones de dólares, una cifra prácticamente idéntica a la del ciclo previo. Esta estabilidad en el ingreso de divisas se explica porque la retracción en las toneladas embarcadas será compensada por una mejora proyectada en los precios promedio de exportación. Los especialistas destacaron que prácticamente la totalidad de las exportaciones argentinas de este cultivo tienen como único destino a China, consolidando la evolución y demanda de ese mercado asiático como la variable clave para el negocio local.


