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Frente a un panorama climático que indica un 80% de probabilidades de consolidación de El Niño en los próximos meses, el sector agropecuario del Noreste Argentino (NEA) se prepara para un ciclo de precipitaciones por encima de lo normal. Ante este escenario, especialistas del grupo de Recursos Naturales del INTA Corrientes remarcan que la anticipación y el ordenamiento territorial son las mejores herramientas para amortiguar los efectos de los excesos hídricos y proteger la producción regional.
Si bien los técnicos aclaran que no se puede asegurar la repetición de un evento de la magnitud del registrado entre 1997 y 1998, ese antecedente histórico sirve como punto de comparación. Un informe elaborado por la entidad reveló que durante aquel episodio cerca del 58% del territorio correntino permaneció cubierto por agua, mientras que en la actualidad la superficie anegada ronda el 20%. Esta brecha representa más de 3 millones de hectáreas vulnerables que podrían volver a inundarse si se desencadenan lluvias extraordinarias, con mayor riesgo potencial en los departamentos de San Martín, Goya, Esquina, Ituzaingó, Mercedes, Concepción, Curuzú Cuatiá y San Luis del Palmar.
El especialista del INTA Corrientes, Ditmar Kurtz, destacó que la clave para disminuir el impacto de El Niño reside en la planificación temprana. Entre las principales recomendaciones del organismo se destacan la identificación de las zonas más propensas a la acumulación de agua, el monitoreo constante de los pronósticos y el estado de los suelos, y el mantenimiento de una adecuada cobertura vegetal. Esta última práctica resulta fundamental para favorecer la infiltración, reducir la erosión y asegurar la disponibilidad de forraje.
Por su parte, Carolina Fernández López, también especialista de la institución, subrayó el valor estratégico de integrar pronósticos con registros históricos y herramientas de seguimiento remoto para definir acciones de manejo de manera previa a los momentos críticos, preservando tanto la infraestructura como los caminos rurales y los establecimientos ganaderos.
Como respuesta a la variabilidad climática, el INTA desarrolló junto al Gobierno de Corrientes el Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas para Corrientes (SAEPGa). Esta plataforma digital permite a cualquier productor consultar la superficie útil real de su establecimiento ingresando únicamente el número de registro catastral.
La plataforma descuenta automáticamente de la superficie total las hectáreas ocupadas por humedales, lagunas o bosques que no son aptas para el pastoreo, evaluando el campo bajo tres escenarios hídricos distintos: normal, de exceso y de escasa precipitación.
Al respecto, la investigadora Ruth Perucca explicó que el objetivo del sistema es acercar tecnología precisa a todos los estratos productores para calcular la carga ganadera real expresada en equivalente vaca (EV) por hectárea. En esa misma línea, Kurtz remarcó que la herramienta busca achicar la brecha de información, permitiendo especialmente a los pequeños y medianos productores ajustar el número de animales, evitar el sobrepastoreo y tomar decisiones informadas ante la amenaza de inundaciones.

